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Aquellos viajes por las regiones de los blancos velos
"las sombras, el cortinaje raído, el tiempo aquel cuando vivía en el frío... "
¡Oh, Aquella nieve en pleno día! tu voz, tu paso que partía, aquel despojo de la piel en el cerco de los lobos, el aullido cruel de la manada; aquel sordo gemir de pinos arañando las colinas en su dolor de rama seca; el aterido cuerpo en la región del frío, los crujientes huesos en maletín de cuero, las perlas de las lágrimas colgadas de un balcón de vidrio.
¡Oh aquel invierno! aquel querer volver a una llama en una esquina a media noche sin ningún vigía.
Hay un tren parado en un patio blanco, una calle larga de altos pinos... yo venía del frío, de regreso del viento ... soy aquel de aquel tiempo de nieve, de esquina, ¡Oh! aquel invierno, aquel querer volver a una llama, en una esquina, a media noche, en pálido desvelo...
...Yo venía del frío, de regreso del viento, por una calle larga, sendero de olvidos— Hay un tren parado en un patio blanco, muge la partida, viajan los espantos consumidos por el fuego.
Soy aquel de aquel tiempo de nieves, de esquinas, de balcones de vidrio; soy la madrugada de un nocturno desvelado, sin tu voz ni tu mirada.
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